Desaparecer.
Como si fuese un deseo inmenso, gigante, que cae sobre mi. Me cubre.
Una angustia inexplicable que late en mi pecho. Inexplicable.
No comprendo qué es lo que provoca esta sensación.
Aún no pude encontrarle la vuelta lógica. Escapa a mi razón.
Tal vez, por eso me he puesto a escribir estas líneas.
Tal vez, es un intento por poner a la sensación en palabras, describirla, materializarla, sublimarla y, así, conseguir alguna (aunque sea mínima) respuesta sobre este mal que me aqueja.
Siento que es como algo que vive en mi. Un otro que soy yo pero que lo mantengo a raya utilizando ciertos artilugios: escuchar música, hacer yoga o meditar para distraer mi mente, entre otros. Pero siempre vuelve a aparecer, de manera inesperada.
Algunas veces, mientras camino por la calle, repentinamente, me invade esta angustia. Siento que es como un peso que me quiere tirar abajo y me resisto. Me dan ganas de llorar (ahora y en ese momento). Lloro. A veces el llanto alivia momentaneamente la presión en el pecho.
Algunas veces, pienso que en mi cerebro hay algo que no funciona del todo bien.
Hoy comencé a leer el libro "Manual de pintura y caligrafía" de José Saramago. Lo tuve que cerrar, lo deje en su lugar. Me encanto lo poco que leí (me atrae mucho el modo de escribe de este autor), pero lo deje. Sentí que la trama me iba a hacer mal psicologicamente si seguía leyendo. Preferí quedarme simplemente con una ojeada muy superficial y no dejarme atrapar por la trama existencial, por demás interesante.
He leído por ahí que: "Es importante que las personas que sufren de éstos ataques puedan identificar la situación que los provoca, y que sepan que existen algunos recursos para aliviar, controlar o evitar los ataques de angustia." La primera parte de la cita no la puedo responder. Aún no sé cuál es el gatillo que me dispara este mal. La segunda parte de la cita hace referencia a recursos que utilizo para despistar a mi cerebro. Pero no me bastan.
Cuando me invade ésta angustia inexplicable me dan ganas de desaparecer. No morir, simplemente desaparecer, dejar de existir. No le encuentro sentido al todo y me dejo absorber por la nada.
Como ahora, mientras escribo estas líneas.