La gente de las 5pm

El tiempo, aunque vivimos contándolo, parece permanecer quieto acá.
Una quietud infinita.

Los segundos parecen minutos,
los minutos parecen horas,
las horas parecen días
y los días parecen semanas.

Todo gris adentro.
Todo gris afuera
desde adentro.
Gris opresivo.

Son las 17hs. ahora.

Todo gris.

Está nublado.

Varias personas de diferentes épocas, con profundos surcos de cansancio en sus rostros, deambulan por largas cuadras de altos paredones grises. Por momentos, el vasto gris es interrumpido por ladrillos rojo oscuro, moho y verdín. Grandes zanjas y charcos hacen que algunas calles sean difíciles de cruzar.

El tiempo ahora se escapa como arena entre los dedos.

Todo se vuelve repentinamente vertiginoso.

La avenida más próxima es como un hormiguero explotado.
Todos quieren escapar.

La opresión ya no es emocional, ahora es física.

Encima llueve.